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Tesis

Reglas caras, estables y de largo plazo: lo que busca un inversionista

El inversionista en infraestructura no pide reglas baratas. Pide reglas que pueda calcular y que duren tanto como su activo. Una regla cara se paga una vez; una regla inestable se cobra en cada flujo, a través de la tasa de descuento.

Por Sebastián Rodríguez Sánchez· Director General, Bajío Ventures· 7 min
Infraestructura de transmisión eléctrica

Proyectos de energía en el Bajío estructurados para durar lo que dura el activo.

Hablemos de su proyecto

Bajío Ventures · septiembre de 2026

Cuando se pregunta qué necesita un país para atraer inversión en infraestructura, la respuesta intuitiva es reglas baratas: pocos requisitos, impuestos bajos, permisos rápidos. Es una respuesta equivocada.

Un proyecto eléctrico se paga casi todo el primer día y se recupera en 20 o 30 años. Lo que su dueño necesita no es que la regla sea barata, sino poder calcularla y que dure tanto como el activo. Una regla cara pero estable entra al modelo financiero como un costo más y se paga una vez. Una regla barata pero inestable no entra al modelo: se cobra en cada flujo, a través de la tasa de descuento.

El precio de la incertidumbre

En una planta solar o eólica casi no hay costo de combustible. Lo que se paga es capital. Por eso la Agencia Internacional de Energía (IEA) estima que el costo de capital explica entre 20 % y 50 % del costo nivelado de la energía (LCOE) de una planta solar a gran escala. En 2019 ese costo iba de 2.6 % a 5.0 % en Europa y Estados Unidos, y de 8.8 % a 10.0 % en India. En las economías emergentes el capital cuesta, en general, al menos el doble que en las avanzadas.

¿De dónde sale la diferencia? En la encuesta de la IEA a inversionistas y financieros en nueve economías emergentes —México entre ellas—, los riesgos más citados fueron cinco: inestabilidad política, tipo de cambio, incertidumbre regulatoria, solvencia del comprador de la energía y red de transmisión insuficiente. Tres de los cinco son reglas.

Un cálculo sencillo muestra el tamaño del efecto. Para un activo a 25 años, el cargo anual necesario para recuperar el capital es:

Costo de capital Cargo anual por cada 100 invertidos
6 % 7.8
10 % 11.0

Cuatro puntos de prima de riesgo encarecen el cargo de capital 41 %. Es el mismo efecto que tendría una regla que subiera el capex 41 %. Ningún regulador impondría un requisito así a propósito, pero una regla que puede cambiar a medio contrato lo impone sin darse cuenta.

Ilustración aritmética con factor de recuperación de capital; no incluye impuestos, deuda ni degradación.

Tres historias

Alemania: una regla cara que se cumplió

La Ley de Energías Renovables alemana (EEG) del año 2000 garantizó a los inversionistas un pago fijo por la energía durante 20 años. Fue un esquema caro, pagado durante dos décadas con un cargo en el recibo de luz de los consumidores. Cuando ese cargo se volvió políticamente pesado, Alemania lo eliminó del recibo en julio de 2022 y pasó a financiarlo con el presupuesto federal.

Lo relevante es lo que no cambió: el Estado cambió quién paga, no lo que había prometido. Los primeros proyectos cumplieron sus 20 años de pago garantizado en 2021.

España: una regla barata de romper

El Real Decreto 661/2007 ofreció tarifas generosas a las renovables y atrajo unos EUR 13 mil millones de inversión extranjera. En 2013, con el déficit de tarifa creciendo, el Real Decreto-ley 9/2013 y la Ley 24/2013 eliminaron el sistema de tarifa fija y lo sustituyeron por una “rentabilidad razonable”, aplicada también a las plantas ya construidas.

El ahorro fiscal fue inmediato. La factura llegó después: más de 50 demandas bajo el Tratado de la Carta de la Energía y, a 2024, al menos USD 1,500 millones en laudos sin pagar, más intereses y costas. En 2024, España ya era señalada como el Estado con más laudos de inversión incumplidos. Lo que ahorró en tarifas lo pagó en litigio y en prima de riesgo.

México: la subasta más barata, y la última

En noviembre de 2017 la Tercera Subasta de Largo Plazo cerró con un precio promedio de USD 20.57 por MWh —uno de los más bajos registrados en el mundo— para 2,562 MW y una inversión estimada de USD 2,400 millones.

Ese precio no fue un regalo del sol mexicano. Fue el resultado de una regla creíble: contratos de largo plazo con CFE Suministro Básico como principal comprador, asignados por un proceso público y competitivo. Con esa certeza, los desarrolladores pudieron financiar con deuda barata y trasladar ese menor costo al precio.

La cuarta subasta se suspendió el 3 de diciembre de 2018 y se canceló el 31 de enero de 2019. Desde entonces, México no ha vuelto a ver un precio así. El precio bajo era un producto de la estabilidad; cuando la estabilidad se puso en duda, el precio se fue con ella.

Qué significa hoy para México

El marco que resultó de la reforma constitucional de 2024 y de la Ley del Sector Eléctrico de marzo de 2025 es, para el capital privado, más caro que el de 2014:

  • El Estado debe controlar al menos 54 % de la energía inyectada a la red cada año.
  • La planeación vinculante decide cuánta capacidad se necesita, de qué tipo y dónde; los permisos se alinean a ella.
  • Los esquemas de inversión mixta exigen participación estatal de al menos 54 % y duran un máximo de 30 años.

Nada de eso ahuyenta, por sí mismo, al inversionista de infraestructura. Es un costo, y los costos se modelan. La prueba está en que el esquema mixto con CFE recibió unas seis veces más solicitudes que la capacidad ofrecida (lo contamos en el estado de los esquemas de inversión).

La pregunta que decide el costo de capital es otra: ¿va a durar? El marco actual tiene a su favor que está en la Constitución y en ley, no solo en política pública, y que se publica con calendarios y cifras. Tiene en contra la historia reciente —dos giros de fondo en poco más de diez años— y que buena parte del detalle operativo (reglas del mercado, disposiciones de la CNE, modelos de contrato de interconexión) seguía pendiente a finales de 2025. Cada regla que se publica a tiempo y se cumple baja la prima. Cada excepción la sube.

Lo que busca un inversionista

Antes que el costo de una regla, el inversionista revisa seis cosas:

  1. Reglas escritas antes de invertir, no negociadas después.
  2. Plazo del contrato igual o mayor a la vida financiera del activo. Una planta a 25 años con reglas a 6 años es una apuesta, no una inversión.
  3. Cambios hacia adelante, nunca hacia atrás. Toda regla nueva debe respetar a los proyectos ya construidos.
  4. Un árbitro independiente que resuelva a tiempo. Un permiso o una controversia sin fecha de respuesta es riesgo sin precio.
  5. Calendarios publicados y cumplidos. Una convocatoria que sale cuando dijo que saldría vale más que una convocatoria generosa que se pospone.
  6. Un comprador que paga. El mejor contrato no sirve si la contraparte no tiene con qué cumplirlo.

El costo de la regla viene después. Una regla cara que cumple estas seis condiciones se financia. Una regla barata que falla en cualquiera de ellas se cobra en la tasa.

Para el Bajío

La estabilidad no es solo federal. Un proyecto en el Bajío depende también de reglas estatales y municipales: uso de suelo, licencias de construcción, agua, derechos de vía. Ahí los estados y municipios tienen margen propio.

Un estado no siempre puede competir en incentivos, pero sí puede competir en previsibilidad: requisitos publicados, plazos máximos de respuesta, criterios que no cambian con la administración. Para quien invierte a 25 años, un municipio que responde en 60 días todas las veces vale más que uno que a veces responde en 15.

Conclusión

Una regla cara que dura 25 años es un costo. Una regla barata que dura un sexenio es un riesgo. Los costos se financian; los riesgos se cobran.

México ya demostró, en 2017, que con reglas creíbles puede producir la energía más barata del mundo. La tarea no es abaratar las reglas del nuevo marco, sino hacerlas durar.

Fuentes: IEA, The Cost of Capital in Clean Energy Transitions · IEA, encuesta de costo de capital en economías emergentes (nov 2023) · Clean Energy Wire, fin del pago garantizado de la EEG · Clean Energy Wire, fin del cargo EEG en el recibo · Arbitration Monitor, laudos contra España · Energías Renovables, resultados de la Tercera Subasta (nov 2017) · pv magazine México, cancelación de la cuarta subasta (feb 2019) · IMCO, nuevas reglas del mercado eléctrico (oct 2025)

Bajío Ventures, que opera bajo la marca Bajío Invest, es un grupo mexicano de inversión en infraestructura energética con base en Guanajuato: capital, plataforma de datos sobre la base industrial regional y canal industrial alemán, con asesoría propia en Berlín.

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