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Historia

Alemania en el Bajío: dos siglos de técnica, medio siglo de capital

En la Cumbre del 2 de septiembre, el gobierno de Guanajuato contó casi 70 proyectos alemanes y unos 4,000 millones de dólares. Casi todo eso es posterior a 1973. Antes de eso, Alemania llevaba dos siglos en el Bajío aportando otra cosa: conocimiento.

Por Sebastián Rodríguez Sánchez· Director General, Bajío Ventures· 9 min
Manufactura industrial avanzada en el corredor del Bajío

Originación y estructuración de proyectos de infraestructura de 5 a 50 millones de dólares en el Bajío.

Hablemos de su proyecto

En la Cumbre Industria Inteligente y Sostenible, el 2 de septiembre en Puerto Interior, Alejandro Hernández Fonseca, subsecretario de Atracción de Inversiones del estado, puso una cifra sobre la mesa: casi 70 proyectos de origen alemán en Guanajuato, cerca de 4,000 millones de dólares y más de 35,000 empleos.

Es una cifra grande y es una cifra joven. Prácticamente todo lo que hay detrás de ella se construyó después de 1973. Eso es lo interesante: la presencia alemana en el Bajío tiene casi dos siglos y medio, pero durante la mayor parte de ese tiempo Alemania no trajo capital. Trajo técnica, y casi siempre asalariada.

Vale la pena revisar cómo llegamos aquí, porque el patrón explica bastante del presente.

1788: los sajones venían contratados

En junio de 1788 zarpó de España Fausto de Elhuyar rumbo a la Nueva España con cerca de veinte jóvenes mineros de Sajonia. Llegaron a Veracruz el 4 de septiembre. El 18 de octubre el virrey Manuel Antonio Flores decretó que se emplearan en el laborío de minas, incluso al servicio de dueños particulares. La primera inspección de campo de Elhuyar fue Guanajuato, en enero de 1789.

Los once mineralogistas alemanes —Sonneschmidt, Fischer, Lindner, los Weinhold, los Schröder, Suhr, Adler, Vogel— se repartieron entre Zacatecas, Guanajuato y Taxco, con contratos de diez años que garantizaban libertad de culto a un grupo mayoritariamente protestante.

El encargo técnico era sustituir el beneficio de patio por el método de barriles del barón Ignaz von Born, entonces la frontera de la metalurgia europea. Los ensayos corrieron en Sombrerete desde 1790. Fracasaron. Después de diez años, Sonneschmidt reconoció que no había podido introducir el método, y el propio Elhuyar admitió que los molinos y arrastres locales trabajaban mejor que los del distrito de Schemnitz.

Conviene detenerse ahí, porque es el primer dato duro de esta historia: la tecnología importada perdió contra el proceso local, y la perdió por razones de costo y de contexto, no de sofisticación. Lo que sí quedó fue institucional. El Real Seminario de Minería abrió en 1792 —la primera institución de educación superior secular de la Nueva España— y varios de aquellos expedicionarios terminaron como profesores. La contribución duradera de Sonneschmidt no fue el método de Born sino un procedimiento para tratar lamas y jales, y un tratado de amalgamación terminado en 1798.

1803: el primer memorándum de inversión del Bajío lo escribió un alemán

Alexander von Humboldt llegó a Guanajuato en 1803 y midió lo que veía. Registró que la Valenciana producía más de 2.8 millones de pesos anuales de plata entre 1771 y 1804, con utilidades netas que en algunos años llegaron a 1.2 millones para sus dos dueños. Contó unas 5,000 personas trabajando en el distrito, 1,896 arrastres y 14,618 mulas.

Su Ensayo político sobre el reino de la Nueva España convirtió esos números en un documento que se leyó en toda Europa. El efecto fue el que suele tener un buen memorándum: movió capital. John Taylor obtuvo información de primera mano a través de Humboldt sobre el patrimonio minero mexicano, y de ahí salió buena parte de la manía inversora británica de 1824–1825.

El detalle que importa: el análisis fue alemán y el dinero fue inglés.

1824: cuando el capital alemán sí lo intentó

Sí hubo un intento alemán serio. En Elberfeld se fundó en 1824 el Deutsch-Amerikanischer Bergwerksverein, encabezado por el comerciante Heinrich Kamp, con 200,000 táleros de capital que subieron a 500,000 en meses. Para finales de 1826 operaba cuatro distritos de inspección con más de 62 empleados alemanes bajo la dirección del mineralogista prusiano Wilhelm Stein.

Sus minas estaban en El Chico, Santa Rosa, Zimapán y San José del Oro, en Hidalgo; en Temascaltepec, Sultepec y el Mineral del Cristo, en el Estado de México; y en Angangueo, Michoacán. Ninguna en Guanajuato, Querétaro, Aguascalientes, San Luis Potosí o Jalisco. Entre 1825 y 1830 produjo 16,960 kilos de plata y 55 kilos de oro contra costos altos. Quebró en 1837 con unos dos millones de táleros perdidos.

Mientras tanto, los ingenieros alemanes seguían trabajando —para otros. Hermann Joseph Burkart dirigió técnicamente entre 1825 y 1834 la empresa minera anglo-mexicana de Tlalpujahua, que era de capital británico, y publicó en Stuttgart en 1836 dos volúmenes sobre su estancia. Franz Schmitz dirigía el beneficio de Angangueo en 1828. Meinecke implementó el método de barriles en 1839.

El patrón se repite: el capital alemán se retiró, la técnica alemana se quedó, empleada por quien pagara.

El siglo que Alemania se perdió

Entre 1900 y 1970 el Bajío se industrializó sin Alemania.

Las cifras de inversión extranjera en la minería guanajuatense entre 1905 y 1914 se reparten así: Estados Unidos 61.7%, Francia 21.8%, Inglaterra 14.1%, otros 2.4%. No aparece una empresa alemana. La Guanajuato Power and Electric Company representaba a General Electric.

La colonia alemana en México —2,564 personas en 1900, cerca de 3,000 en 1939— se concentró en la Ciudad de México, Veracruz, el Soconusco, el noroeste y Guadalajara. No hay registro de casas comerciales, ferreterías, molinos ni cervecerías de fundación alemana en Guanajuato, León, Querétaro o Aguascalientes en ese periodo.

Donde sí aparece Alemania es como proveedor de máquinas. En la industria del calzado de León, los inventarios desde 1939 registran marcas alemanas —“Mohenos”, “Atlas”— junto a las estadounidenses Singer y Landis. Máquinas alemanas, propiedad mexicana.

La Segunda Guerra Mundial cortó incluso eso. En junio de 1942 la Junta de Administración y Vigilancia de la Propiedad Extranjera intervino las empresas alemanas en México; Siemens detuvo operaciones entre 1939 y 1945 y no volvió sino hasta 1965, como Siemens Mexicana.

1973 en adelante: llega el capital

La inversión industrial alemana en el Bajío es, en términos históricos, reciente.

KOSTAL sitúa en 1973 su primera planta fuera de Alemania, en México, y celebró cincuenta años en su planta de Querétaro, en el Parque Industrial Benito Juárez, en octubre de 2023. Es el punto de partida verificable del Bajío alemán, y es anterior a Nissan Aguascalientes (1982), no posterior: la llegada alemana no fue un efecto secundario de la ola automotriz japonesa.

De ahí, la secuencia:

  • Bosch llegó a San Luis Potosí en 1996–97; hoy opera también en Celaya, con una expansión de 4,500 millones de pesos para electrónica de potencia y electrificación de tren motriz.
  • Continental adquirió Euzkadi en 1998, con su planta de El Salto, Jalisco. En octubre de 2022 anunció 210 millones de euros y más de 1,550 empleos en Silao, para unidades de control de frenado y suspensión, sobre una base de más de 4,000 empleados en Guanajuato.
  • ZF opera en Querétaro desde 1984; en febrero de 2023 anunció 240 millones de euros y más de 1,300 empleos, sobre tres plantas y 3,450 empleados. México es su mayor plantilla fuera de Alemania.
  • Volkswagen inauguró su planta de motores de Silao el 15 de enero de 2013 —la planta número 100 del grupo en el mundo— con 550 millones de dólares y capacidad para 330,000 motores anuales. En noviembre de 2020 sumó 233.5 millones para el EA211 1.5 TSI, llevando la inversión acumulada a 855 millones. En 2025 produjo 452,042 motores.
  • BMW arrancó producción en San Luis Potosí en 2019, con cerca de 2,000 millones de dólares acumulados y unos 3,700 empleados directos. Desde 2027 fabricará ahí el iX3 y el i3 de la Neue Klasse, con un centro de ensamble de baterías de alto voltaje de más de 500 millones de euros.
  • Siemens anunció en abril de 2026 otros 1,300 millones de pesos en Querétaro para tableros de media y baja tensión, tras cerca de 40 años en la ciudad.

Y con el capital volvió la técnica

Lo notable es qué trajeron consigo estas empresas: exactamente lo mismo que en 1788, pero esta vez institucionalizado.

Volkswagen de México opera formación dual desde 1966, con unos 6,000 egresados y alrededor de 430 estudiantes al año. Su segundo centro está en León, creado en 2015, con CONALEP, CECYTEG y CAMEXA. BMW San Luis Potosí lleva formación dual desde 2015: más de 570 egresados en diez generaciones, 95% contratados directamente, la mitad mujeres.

El Modelo Mexicano de Formación Dual arrancó como piloto en 2013 con 443 estudiantes, 83 empresas y nueve estados —Guanajuato entre ellos— y quedó formalizado en el Acuerdo 06/06/15, publicado en el Diario Oficial el 11 de junio de 2015. La CAMEXA, fundada en 1929 y con oficina regional del Bajío en Querétaro, certifica el modelo y opera además una vía alemana y un programa de Meister.

Es la misma transferencia de 1788 —conocimiento técnico incorporado en personas— con dos siglos de diferencia y un marco legal detrás.

La prueba de 2026

El presente no es lineal. La planta COMPAS de Aguascalientes, sociedad de Mercedes-Benz y Nissan que arrancó en 2017, cerró el 31 de mayo de 2026. El 3 de septiembre de 2026 el consejo de supervisión de Volkswagen aprobó un plan con recortes de hasta 50,000 plazas a nivel global, y la planta de Puebla eliminó su turno nocturno el 28 de agosto.

Al mismo tiempo, la región siguió captando: Querétaro reportó en abril de 2026 más de 7,000 millones de pesos en ocho proyectos alemanes con más de 1,800 empleos, y Guanajuato llegó a los casi 70 proyectos que abren esta nota.

Lo que cambió es la composición. Lo que se está construyendo ahora no son plantas de estampado: son electrónica de potencia en Celaya, cargadores a bordo en Querétaro, unidades de control en Silao, ensamble de baterías de alto voltaje en San Luis Potosí. Manufactura de precisión, intensiva en electricidad y sensible a la calidad del suministro.

Ahí es donde esta historia se cruza con nuestro trabajo. Vale la pena notar cómo resuelven su energía estas empresas: Siemens instaló 11,100 paneles solares en su planta de Querétaro como parte de una expansión de 52 millones de dólares en 2022. No encontramos ningún activo de generación de gran escala en Guanajuato o Querétaro con propiedad o tecnología alemana. La huella energética alemana en el Bajío es autoconsumo industrial, no generación mercantil. Cada planta resuelve la suya.

Y esa es, al final, la misma lección de 1788, dicha en términos de 2026: lo que se transfiere bien es el estándar de ingeniería. Lo que no se transfiere es el suministro. Los megawatts firmes hay que construirlos aquí, planta por planta, proyecto por proyecto.


Nota sobre las fuentes. Dos puntos quedaron sin resolver y conviene decirlo. Primero, KOSTAL fecha en 1973 su primera planta en México, mientras que El Financiero (2015) sitúa en 1979 su primera planta en Querétaro; usamos la fecha de la empresa. Segundo, no pudimos documentar ninguna empresa de propiedad alemana en Guanajuato, León, Querétaro o Aguascalientes antes de 1973: la ausencia es un hallazgo, pero también podría ser una laguna de archivo. Las cifras de proyectos alemanes en Guanajuato son de proyectos, no de empresas distintas.

Fuentes: Cluster Industrial — Guanajuato y Alemania en la Cumbre 2026 · Guanajuato Puerto Interior — cooperación Guanajuato–Alemania · Escamilla González, Boletín de la RSBAP — la expedición de Elhuyar · Hausberger, Historia Mexicana — el método de Born en Nueva España · INAH — los expedicionarios alemanes del Real Seminario de Minería · Humboldt, Ensayo político sobre el reino de la Nueva España, cap. XI · Parra y Riguzzi, Historias 71 — capitales británicos en la minería mexicana · Von Mentz, UNAM — alemanes en México, 1824–1830 · Von Mentz, UNAM — tecnología minera alemana en México · Blanco, UNAM — inversión extranjera en la minería guanajuatense · Trace/SciELO México — la Deutsche Kolonie en México · Expresión Económica, UdeG — maquinaria en la industria del calzado de León · Istor 30, CIDE — propiedad alemana intervenida en 1942 · Embajada de Alemania en México — Siemens en México · KOSTAL — historia corporativa · KOSTAL — 50 años en México · Volkswagen — apertura de la planta de motores de Silao, 2013 · El Universal — inversión de VW en Silao, 2020 · BMW Group — Planta San Luis Potosí · Puerto Interior — expansión de Continental en Guanajuato · Mexico Industry — ZF invierte 240 MDE en Querétaro · Revista TyT — Bosch Celaya · Siemens — expansión en Querétaro, 2026 · Automotive Logistics — cierre de COMPAS · Infobae — plan de recortes de Volkswagen, septiembre 2026 · Al Diálogo — Alemania, cuarto mayor inversor en Querétaro · Volkswagen de México — formación dual · Volkswagen Group Academy — formación dual en el Bajío · BMW Group — diez años de formación dual en SLP · SEP/CONALEP — la experiencia en formación dual · DOF — Acuerdo 06/06/15 · CAMEXA — sobre nosotros · Mexico Business News — sistema solar de Siemens en Querétaro

Originación y estructuración de proyectos de infraestructura de 5 a 50 millones de dólares en el Bajío.

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